MANUEL MADRID
Los inmigrantes han coloreado el paisaje y los colegios de Murcia pues, según un estudio de la concejalía de Juventud, en esta primera década del siglo XXI se ha producido "un extraordinario aumento" del número de menores asentados en el municipio, especialmente menores de 16 años, gracias a los procesos de reagrupamiento familiar y al alto índice de natalidad de extranjeros.
Mientras que en los 90 se registró un mayor desplazamiento territorial de los inmigrantes, generalmente solteros de entre 20 y 30 años y con perspectiva de permanecer en Murcia de dos a tres años, entre los años 2000 y 2008 el informe refleja que las 'unidades familiares' ganan terreno sobre las personas solas y los inmigrantes, de 25 a 40 años de media, ya tienen menores a su cargo y una tendencia a permanecer en Murcia de modo indefinido.
La creciente presencia de menores es una de las fuerzas mayores que ha obligado a muchos inmigrantes a establecerse en Murcia y no retornar a sus países de origen, una decisión que "tiene un gran impacto tanto en el sistema sanitario como en el educativo", subraya esta obra colectiva coordinada por el jefe de Participación de la Concejalía, Paco Manuel Reverte Martínez.
La estabilidad del fenómeno migratorio en el municipio tiene su reflejo en los casi 10.000 menores de 16 años extranjeros escolarizados en colegios e institutos de Murcia, un dato que ha obligado a las autoridades municipales a incrementar sus acciones preventivas e integradoras para que los inmigrantes compitan en igualdad de oportunidades que la población autóctona. En 2000, por ejemplo, el número de extranjeros menores de 16 años empadronados en Murcia era de 1.289 frente a los 67.156 españoles, mientras que en 2008, con la crisis ya azotando, había 9.558 extranjeros menores de 16 años, frente a los 70.314 españoles.
El incremento de casi 1.000 menores extranjeros cada año durante este periodo provocó, según incide el estudio, que los servicios sociales municipales se vieran desbordados en muchas ocasiones "ante la presión asistencial producida en general por la ciudadanía afectada por la crisis económica y en particular por los inmigrantes con economías más precarias".