Entre los esqueletos completos con que cuenta el museo, se encuentran uno de un oso y un león marino, que han sido cedidos temporalmente a una exposición sobre la Antártida, y otros de león, tigre, delfín, llama, buitre leonado, gaviotas, ovejas, cabras, cerdos, gallos, conejos, búhos reales, macacos, tucanes y zorro.
También hay un ejemplar completo de jirafa, que no puede ser expuesto montado por su elevada altura. Uno de los animales más utilizados con los alumnos de anatomía animal es el caballo, cuyo esqueleto puede verse con algunos órganos plastinados como el corazón, el colon, el útero o los riñones, situados en su posición anatómica, lo que permite la comprensión de la función de algunos órganos y patologías habituales de esta especie, como cojeras o dolor cólico.