La presidenta de la organización de consumidores Thader Consumo, Juana Pérez Martínez, admitió ayer que "se puede cambiar de comercializadora eléctrica, pero no hay en el mercado ninguna alternativa lo suficientemente atractiva como para hacerlo, a diferencia de lo que sí ocurre, por ejemplo, con el sector de la telefonía". Estas declaraciones las realizó justo antes de impartir una ponencia que, con el título 'Liberalización del sector eléctrico, facturas y nuevos contratos', se incluyó en la jornada informativa sobre consumo que se celebró en el edificio Moneo.
Durante su intervención, Juana Pérez puso de manifiesto que la citada liberalización comenzó en el año 2003, "pero todavía se mantienen las mismas dudas en los usuarios y es así porque no hay una información clara ni transparente sobre el asunto y sobre las ofertas, que es lo que más importa a los ciudadanos".
Pérez comentó que el primer problema de base en este campo tiene que ver con la información, puntualiza la responsable de Thader Consumo. "El objetivo planteado desde la Unión Europea era dar la posibilidad de hacer una elección real para decidir a quién pagarían la factura de la luz, pero a fecha 1 de enero de 2009 sólo el 13% de la población reconocía tener la información precisa sobre la liberalización del sector y el 68% de los ciudadanos ni siquiera habían sido informados", dijo.
"Además, esa información la remitían las propias compañías con un folleto junto a la factura y el receptor, al entender que se trataba de publicidad sin más, la tiraba", apuntó la responsable de Thader Consumo, para apostillar a continuación que "la gente no sabe a qué tarifas se puede acoger".
Pérez también manifestó que "desaparecieron las penalizaciones por exceso de consumo, pero también las bonificaciones por consumir menos y el problema es que mucha gente contrata más potencia, por encima de 10 kilowatios, de la que necesita normalmente y eso lo paga en la factura".
La presidenta de la asociación de consumidores, quien advierte "que no hay un control exhaustivo por parte de las administraciones" y que las compañías comercializadoras "no están adheridas al Sistema Arbitral de Consumo", declaró que la liberalización del mercado eléctrico "debería haber contribuido a que bajase el precio de la luz, pero no ha sido así, por lo que es una liberalización ficticia, no real, y en términos económicos no merece la pena cambiar de operadora".
En tono reivindicativo, Pérez comentó que "los usuarios queremos poder elegir libremente y recibir la información adecuada para hacerlo" y añadió que "las indemnizaciones por deficiencias en el servicio no se pueden fijar en 30 euros o en el 10% de la factura".
"Éste es un tema que calienta el ambiente", terminó diciendo Juana Pérez ante las preguntas de los asistentes a las jornadas.