Instantes antes de iniciarse el juicio en la Audiencia Provincial, la intervención de un 'testigo espontáneo' obligó a intervenir a los agentes de la Brigada de Policía Judicial que debían declarar en la vista y a los vigilantes de seguridad del Palacio de Justicia. El hombre -que ni siquiera estaba citado como testigo en el juicio-, aseguraba que no había habido ningún cuchillo en el jardín y se acercó a uno de los testigos para, en tono amenazante, tratar de que cambiase su declaración. Sus gritos alertaron a los agentes, que identificaron al 'falso testigo' y permanecieron custodiandolo durante toda la mañana. A última hora, y después de que el tribunal se plantease la posibilidad de detenerle por amenazar a un testigo, el hombre quedó en libertad.