DAVID CANELLADA
La detención de Antonio Gálvez -acusado de acabar con la vida de su primo- ha movilizado a sus vecinos de Patiño. Ayer, más de medio centenar de personas se concentró en las puertas del Palacio de Justicia para mostrar su apoyo al detenido mientras comparecía ante la juez de guardia.
Entre ellos estaba el padre de la víctima y tío del detenido, Antonio Gálvez, así como el cura de Patiño; la ex alcaldesa de la pedanía, Manuela García; y el actual alcalde, Pedro Martínez. "Antonio es una bellísima persona. No se merece que le haya pasado esto", sentenciaban los vecinos.
Uno de los que permaneció a la cabeza de la concentración fue José, el hermano del detenido. "Antonio no ha tenido nunca un problema con nadie -recordó José-. Siempre se ha dedicado a su trabajo y a su familia pero, de repente, todo se ha venido abajo en un segundo". La fatalidad, sin embargo, quiso que Antonio y su primo José Antonio se encontrasen el sábado por la tarde en el trozo de huerta que ambos tenían en el carril de los Guillamones de Patiño. Tras la muerte de José Antonio, han sido muchas las voces que han recordado que el fallecido "era una persona problemática". "Bebía mucho y se ponía muy agresivo. Tenía a toda la familia amenazada", señaló otro de sus familiares.
En los últimos tiempos, al parecer, Antonio había sido el centro de las provocaciones de José Antonio. "Hoy no quiero hablar de mi primo -señaló ayer José-. Si está en el cielo, mejor, pero no es el momento de hablar de él. Sólo queremos que se sepa que Antonio no tuvo la culpa". Todas estas muestras de apoyo, sin embargo, no fueron suficientes. Sobre las ocho y media de la tarde, la titular del Juzgado de Instrucción número 4 de Murcia decretó su ingreso en prisión provisional por un presunto delito de homicidio debido "al riesgo de fuga". Los manifestantes, aún en la calle, recibieron la noticia como un mazazo.
Antonio, de 49 años, acabó con la vida de su primo José Antonio, de 54, el sábado. Ayer, ante la juez, negó haber golpeado a su primo con un equipo de fumigar en la cabeza y, tal como sugieren los primeros datos de la autopsia, haberle estrangulado. Según fuentes judiciales, Antonio aseguró que fue su primo quien inició la agresión, golpeándole con la lanzadera de su fumigadora, y que él únicamente se defendió "dándole patadas y puñetazos".