El concejal de Hacienda, Joaquín Moya-Angeler, manifestó ayer a esta redacción que han solicitado a la empresa concesionaria de la gestión y recaudación de impuestos, Tribugest, un informe detallado con el padrón actualizado de recibos no cobrados que incluya la depuración que se realiza cada año al final del ejercicio. La mayor parte de las cantidades que ciudadanos y empresas adeudan al Ayuntamiento están relacionadas con conceptos urbanísticos como recibos de obras de urbanización o sanciones urbanísticas, según apuntó el concejal popular, quien reconoció que "en muchos casos no procede poner la máquina del cobro a todo pistón". "Lo que hacemos es depurar y cuando se depuren todos los listados sabremos lo que se ha cobrado y lo que se dejado de cobrar", aclara. El Ayuntamiento, según Moya-Angeler, esperaba cobrar en el primer semestre del año pasado un 30% de esos 119,8 millones de euros consignados como deuda acumulada en el presupuesto, aproximadamente unos 50 millones, todos ellos de asuntos urbanísticos -planes parciales, aprovechamientos, etc-. "Todo está en fase de cobro y no pasamos del tema, actuamos de forma diligente", incide el edil.