MARGA JIMÉNEZ-FONTES
Más de cuatro décadas en contacto con el barrio murciano de San Antón avalan a Fermín Espín para haber sido elegido Vecino del Año 2010. Aunque no naciera ni se criara en el barrio, Fermín se siente muy unido a sus habitantes. Oftalmólogo de profesión, suele tener bastante contacto con la gente, por tratar a muchos vecinos de San Antón en las consultas del consultorio de San Andrés.
El próximo domingo, 10 de enero, el castizo barrio celebrará el Día del Vecino del Año, día en el que la Asociación de Vecinos hará entrega del galardón a Fermín Espín, para después participar en la degustación de la tradicional paella gigante para dos mil personas. ¿Qué supone para usted que le hayan elegido como Vecino del Año?
Ante todo es un honor. Yo no lo podía ni imaginar y me siento muy orgulloso de que me hayan elegido como Vecino del Año.
¿Por qué cree que los vecinos de San Antón han pensado en usted para ostentar este título?
Me sorprendió muchísimo que pensaran en mí cuando me comunicaron que me habían elegido, más que nada porque hay muchas más personas en el barrio que se lo merecen. Supongo que tengo bastante contacto con el barrio, participo en la parroquia y me relaciono con la gente de San Antón.
¿Cree que hoy en día se ha perdido el trato entre los vecinos?
Bueno, no hay tanta relación como había antes en los barrios. Pero creo que precisamente esto está cambiando en San Antón, ya que en este barrio los vecinos están intentando recuperar ese contacto, ese acercamiento y eso es algo que me parece muy positivo.
¿Qué destacaría del barrio de San Antón?
Se trata de un barrio bastante vecinal. La gente tiene trato y, ante todo, se siente del barrio. En San Antón nadie se siente un extraño.