Los vecinos de Churra volvieron a cumplir ayer con una tradición llevada a cabo en la pedanía durante muchos años. La puerta de la iglesia se convirtió en el escenario en el que se llevó a cabo el Auto de los Reyes Magos. Así, sobre las ocho de la tarde tuvo lugar la puesta en escena de esta representación teatral. Pero antes, los vecinos que por un día se convierten en actores, visitaron un centro de discapacitados de Churra para entregar a los niños que allí se encuentran regalos con motivo de la Navidad. En cuanto al Auto, cabe destacar que volvió a contar con el éxito que le caracteriza.