JUAN RAMÓN GÓMEZ
Cinco calles anegadas, garajes inundados y más de doscientos vecinos afectados. La acequia Alarilla se desbordó ayer en el corazón de Santiago el Mayor, a la altura de las calles Bravo Murillo y Archena, junto al colegio Francisco Giner de los Ríos. La zanja, según varios vecinos del barrio, "comenzó a soltar agua a las cinco de la mañana", dejando tras de sí sótanos y guardillas "completamente encharcados y embarrados".
Después de ocho horas de salida ininterrumpida de agua, efectivos del cuerpo de bomberos de Murcia se trasladaron a la zona y, como comunicaron a este diario, se solucionó el problema "al cortar la Junta de Hacendados de la Huerta el suministro de agua en la Contraparada de La Ñora". "Muchas de nuestras pertenencias se han echado a perder y en mi caso he perdido dos mil euros en muebles y colchones que tengo en el trastero. Voy a poner una denuncia, porque no es la primera que vez pasa un hecho así", afirmó Paco Ros, propietario de un inmueble en el Camino de la Fuensanta.
Asimismo, los propietarios de las viviendas de lo complejos Torre España I y II, emplazados en la calle Bravo Murillo, estuvieron varias horas achicando agua con cubos para que sus vehículos no se vieran dañaos por el agua que se filtraba a través de las paredes. "La Policía Local dice que la causa de que la acequia expulse agua es el diámetro, que tendría que ser mucho mayor de lo que es en realidad. También tienen la culpa muchos bares de los alrededores que atascan el canal con aceite y sedimentos. Sueltan toda clase de basura, desde papel hasta plástico", manifestó uno de los afectados. En este sentido, fuentes del cuerpo de bomberos expresaron que "el inconveniente se solucionó a la una de la tarde", aunque el agua no dejó de fluir hasta dos horas más tarde.