MANUEL MADRID
La Audiencia Provincial de Murcia, en un auto dictado el 9 de noviembre y comunicado el pasado 9 de diciembre, ha solicitado al Juzgado de Instrucción número 1 de Murcia que continúe con las diligencias para probar si hubo o no maltrato de animales en el albergue de Proaniplant, tal y como denunció la asociación El Refugio utilizando como pruebas imágenes y vídeos grabados en 2007 en las instalaciones de Sangonera la Verde.
Dichas imágenes, según el auto de la Audiencia, representan "un penoso recorrido por una topografía de dolor, sordidez y cruel enclaustramiento y exterminio".
El Juzgado de Instrucción número 1 archivó la denuncia en marzo de 2009, pero El Refugio recurrió y ahora la Audiencia Provincial ha pedido que se reabra el caso al entender que "sin una mínima investigación no puede presumirse que hechos tan graves carecen de fundamento". El presidente de Proaniplant, David Mármol, reiteró ayer que los hechos que denunció El Refugio se refieren a años atrás. "No tenemos nada que ver con la anterior junta directiva y la situación en la que estaban los animales", señaló Mármol, quien recordó que desde octubre de 2008, cuando se renovó la organización, se puso en marcha el proyecto para construir un nuevo albergue de perros en terrenos de Cañada Hermosa. "El albergue de Proaniplant está abierto a todos los ciudadanos para que comprueben in situ que lo que dicen es mentira. Sólo pedimos a los murcianos que sean inteligentes y vengan a comprobarlo porque cada 15 días tenemos inspecciones de la consejería de Agricultura y todos los informes desde entonces son favorables".
Mármol criticó la actitud del presidente de El Refugio, Nacho Paunero, por denunciar unos hechos "y no tener, ni siquiera, la deferencia de acercarse por Proaniplant para comprobarlos". Mármol admite que ha intentado ponerse en contacto, sin éxito, con Paunero para invitarlo a visitar el albergue. "No nos gustaría", explica Mármol, "que se perjudicase a los animales por una denuncia que sólo busca hacernos daño".
El Refugio denunció en noviembre de 2008 que en el albergue de Proaniplant los perros y gatos presuntamente morían por el supuesto maltrato y estado de abandono en el que estaban, según los testimonios aportados por voluntarios que habían entrado a las instalaciones. Proaniplant recalca que El Refugio sólo busca intereres personales y desmiente tajantemente cualquier maltrato.