M. G. TALLÓN
La concejala de Personal, Pilar Megía, considera que las pretensiones de los bomberos no tienen justificación y argumenta que "hay que hacer un esfuerzo ante la situación económica actual para contener el gasto municipal y una de las medidas principales es dejar de pagar horas extraordinarias, pero sin que ello afecte a la calidad de los servicios que el Ayuntamiento presta a los ciudadanos. Se trata de ajustar el trabajo al horario ordinario y si hemos visto que no hacía falta cuatro bomberos básicamente para atender el teléfono en el parque de San Ginés lo que hacemos es instalar una operadora para que haga ese papel. Con esto quiero decir que hay trabajando tantos empleados municipales como son necesarios y el día del Entierro de la Sardina, por poner un ejemplo claro, se incrementa la dotación de policías, bomberos, electricistas y demás operarios que desarrollan una labor absolutamente necesaria para ese día concreto".
"No es que antes se tiraran las horas extra, pero sí es cierto que hemos hecho una reestructuración del trabajo y siempre que se puede las horas que se echan de más después de la jornada se compensan con días libres", añade Megía.
Según el acuerdo de condiciones de trabajo firmado entre el Ayuntamiento y los sindicatos que representan a los empleados municipales, el Consistorio paga las horas extra al 175% del precio de la hora ordinaria y ese porcentaje no está sujeto a pluses como la nocturnidad, la festividad o la peligrosidad.