D. C. M./ AGENCIAS
a titular del Juzgado de Instrucción número 4 de Murcia ha ordenado a los padres de la menor agredida en Puente Tocinos que no se acerquen a menos de 300 metros de su hija. La pequeña, que asegura que no quiere volver con sus padres, se encuentra ahora bajo la tutela de los servicios sociales de la Comunidad Autónoma.
Los padres, que fueron detenidos el pasado miércoles después de que la pequeña denunciase en el cuartel de la Policía Local que le habían dado una paliza, declararon el jueves ante la magistrada. Durante su comparecencia, al parecer, los padres reconocieron haber golpeado a la pequeña, pero negaron que ésta -tal como declaró ante los agentes de la Policía Local- sea víctima de malos tratos desde hace cuatro años.
En su declaración, los padres aseguraron que la niña era problemática y tenía un carácter difícil y que el pasado miércoles, después de una discusión, "se les fue un poco la mano". Ahora, la juez les imputa un delito de violencia doméstica y otro de lesiones, mientras que la menor ha quedado bajo la tutela de los servicios sociales de la Comunidad Autónoma. La directora general de Familia y Menor, Laura Muñoz, confirmó ayer que la niña -que es mayor de 12 años- "ha dicho que no quiere volver con sus padres".
Los hechos se remontan al pasado miércoles, cuando la niña acudió a las dependencias del cuartel de la Policía Local de Puente Tocinos y comunicó a los agentes que sus padres le acababan de azotar y golpear en la espalda, nalgas y muslos con un cable, en su casa situada en dicha localidad, según informaron fuentes policiales. Una vez comprobado por una agente las lesiones que tenía la niña en diversas partes del cuerpo y señalar que "le dolían mucho las heridas", ésta fue trasladada al hospital Reina Sofía para ser examinada por un facultativo y redactar el parte de lesiones. La pequeña, además, aseguró a la Policía que los malos tratos se repetían de forma frecuente "desde hace cuatro años".
A continuación, se puso en marcha el dispositivo de la unidad Equipo de Protección y Atención de la Familia (EPAF), la cual se hizo cargo de la menor y de su traslado a la Comisaría. Los padres fueron detenidos y trasladados a la Jefatura Superior de Policía Nacional de Murcia, donde quedaron en libertad después de prestar declaración.
Ayer, los agentes del Servicio de Atención a la Familia de la Policía Nacional (SAF) tomaron declaración al hijo mayor de la pareja -un joven de aproximadamente 20 años-. Según fuentes próximas al caso, el joven habría ratificado la versión de sus padres, desmintiendo así la hipótesis de los malos tratos sistemáticos. Ahora, los agentes deberán interrogar al resto del entorno de la familia -vecinos, profesores, familiares...- para conocer con exactitud el alcance de los malos tratos.