"No puedo decir mucho, pero lo que es seguro es que no eran una pareja problemática ni que se llevase mal ni discutiese", señaló ayer uno de los vecinos de la pareja, que prefirió no identificarse. El resto de vecinos también se mostraba escéptico sobre la posibilidad de que la agresión tuviese relación con la violencia de género. Algunos, incluso, daban más crédito a la idea de que pudiese tratarse de un ataque o, incluso, de una autolesión. "Yo no he visto nada raro -aseguró ayer Rosario, una mujer mayor que vive frente al portal de la pareja-. Estaba toda la mañana en casa, pero no he oído nada. Sólo me he enterado cuando han empezado a llegar un montón de coches de policía y ambulancias".