MANUEL MADRID
Los fisioterapeutas de la Región están trabajando en un proyecto piloto para popularizar las terapias acuáticas en las piscinas públicas -siete climatizadas y ocho de verano- con el fin de tratar, por ejemplo, cervicalgias, dorsalgias, lumbalgias, hernias discales, artrosis, problemas de rodilla, cadera y hombro, patologías deportivas, tendinitis, fibromialgia, osteoporosis y lesiones neurológicas como hemiplejías y parálisis cerebrales infantiles. Francisco Ruiz Salmerón, presidente del Colegio Oficial de Fisioterapeutas de la Región, asegura que la intención no es convertir las piscinas en hospitales para tratar a enfermos sino en una especie de balnearios donde incentivar actividades preventivas y que sirvan al mismo tiempo de terapia para mejorar la calidad de vida del usuario.
Primeros contactos con hoteles
El Colegio ha iniciado contactos con el sector hostelero para realizar estas actividades en hoteles, aunque pretenden hacer extensiva la iniciativa. "Nos gustaría empezar por Murcia porque es el municipio que cuenta con un mayor número de instalaciones deportivas públicas y podría ser una oportunidad para promocionar la salud y la prevención desde el ámbito público", recalca Ruiz Salmerón, quien afirma que en próximas fechas tienen previsto presentar el proyecto al concejal de Deportes y a otras áreas como Bienestar Social y Calidad Urbana para que valoren la propuesta. "En la Región hay 1.500 fisioterapeutas federados que estamos dispuestos a colaborar y a ofrecer estos servicios para que se nos vea como profesionales de la salud, el bienestar y la relajación".
Los fisioterapeutas especializados en terapias acuáticas están preparados, según Ruiz Salmerón, para tratar dolencias crónicas como la artrosis en terapias de grupo en las que se les ayuda a disminuir el dolor. "Un esguince de tobillo se puede empezar a tratar en el agua desde el segundo día con técnicas de flotación y la presión acuática ayuda a reducir las inflamaciones. En estos casos la piscina puede ser una manera muy eficaz de potenciar la recuperación de los pacientes".
Y lo mismo ocurre, según los fisioterapeutas, en tratamientos de niños con problemas de psicomotricidad y en casos de obesidad ya que los ejercicios en el agua ayudan a desentumecer los músculos de una manera mucho menos fatigante. "Se puede trabajar la musculatura de la espalda, fortalecer las piernas, hacer ejercicios con los pies, reducir las inflamaciones en tobillos y piernas... en fin, creemos que las terapias acuáticas en centros públicos servirían para que nuestra población mejorase su calidad de vida. Y lo creemos porque los efectos están probados", recalca Ruiz.