MANUEL MADRID
Una de las principales plazas de la ciudad, la Glorieta de España, está en capilla para un lavado de cara que la hará más segura y accesible para discapacitados. El proyecto de remodelación de este espacio público donde se encuentra la sede del Ayuntamiento empezará a ejecutarse en noviembre, según el concejal de Infraestructuras, José Arce, quien indicó que antes tendrán que estar acabados todos los proyectos del Plan E. "Estamos ultimando el planning de obra y esperando los resultados de las pruebas del pavimento", explicó Arce, quien asegura que no será necesario cortar en ningún momento el paso peatonal en todo el perímetro de la plaza, que tiene 6.000 metros cuadrados de superficie.
El Ayuntamiento invertirá 900.000 euros en cambiar los pavimentos existentes por otros más resistentes, con mejores salidas de aguas pluviales y mejor impermeabilizadas, pues las filtraciones al parking son habituales.
"Los parterres se van a respetar, no va a cambiar la fisonomía de la plaza, y todo quedará en su sitio actual. Lo que va a cambiar es el pavimento. Habrá que reponerlo todo porque está en muy mal estado por el relleno de gravín, que no tiene una base buena y hace que se rompan las losas y esté lleno de baches y de grietas".
Los lienzos actuales de piedras de Abarán que rodean la plaza se limpiarán y se respetarán. "No queremos que la Glorieta pierda el encanto que ha tenido siempre", afirma el concejal popular, que garantiza que antes de Semana Santa la obra estará terminada. "La idea es que los cortejos pasen por el nuevo pavimento".
La Glorieta está vinculada a los orígenes de la ciudad de Murcia. A orillas del Segura, a su alrededor se construyó el alcázar de los primeros reyes árabes de Mursiya, y la gran mezquita de la ciudad, que luego sería sustituida por la Catedral. En este recodo de Murcia se ubicó la Casa Consistorial y el Palacio del Obispo. Ahí tiene su aposento el Cardenal Belluga y sus fuentes, supervivientes a la sequía, son las más retratadas. Sin duda, un lugar de paso y paseos.