MANUEL G. TALLÓN
La crisis económica impide la instalación de un semáforo en la nacional N-340, antigua carretera de Alicante, que cruza El Esparragal, a la altura del cementerio. Así lo manifestaron el alcalde pedáneo, Ángel Pérez, y el presidente de la asociación de vecinos, Antonio Botías.
El grupo vecinal de esta pedanía murciana ha comenzado la recogida de firmas -consiguieron más de 100 rúbricas el primer día- y no pararán hasta que el Ayuntamiento ponga el semáforo en funcionamiento.
Comenzaron esta lucha hace casi dos años, concretamente en noviembre de 2007, y desde entonces no han encontrado una respuesta que les convenza.
Antonio Botías reconoció que "no nos hacen caso y simplemente nos dan largas ante los escritos que hemos remitido al gabinete de Tráfico, al alcalde de Murcia, Miguel Ángel Cámara, y al concejal de Descentralización, Cristóbal Herrero".
Según explicó Botías, la junta municipal "tampoco da respuestas concretas a nuestra demanda y en las reuniones que hemos tenido con el pedáneo, éste se ha limitado a decir que no hay dinero para esta inversión por la crisis".
"Entendemos que son malos tiempos para realizar inversiones, pero estamos hablando de un punto conflictivo de mucho tráfico y en el que los coches, al tratarse de una recta, pasan a altas velocidades. Algún día puede ocurrir una desgracia, pues cruzar es un peligro, y hay que solucionar el problema de forma inmediata", dijo.
Un semáforo con pulsador para que puedan pasar los peatones cuesta, según fuentes municipales, entre 25.000 y 30.000, incluida la obra de instalación.
Se acerca Todos los Santos
El representante de los vecinos intenta presionar al Ayuntamiento para que "tome cartas en el asunto y dé una solución" antes de la festividad de Todos los Santos, el 1 de noviembre, fecha en la que cada año se saturan los accesos a todos los cementerios, aunque, a tenor de los expuesto por el alcalde pedáneo, el semáforo seguirá esperando un tiempo más, al menos hasta que pase la crisis.