MANUEL MADRID
A la Policía Local de Murcia no le tiembla la mano a la hora de cumplir a rajatabla el reglamento de tráfico, por lo que lanzan un aviso a navegantes: bajarse de la acera y andar por la calzada sale caro si un agente le hace el alto. En 2008 y los primeros nueve meses de 2009 la concejala de Seguridad, Nuria Fuentes, ha firmado ya 1.142 expedientes de sanción a peatones infractores por transitar por la calzada existiendo una zona peatonal.
Las multas a pagar ascienden a 36 euros, una cantidad que podría ser insignificante si no fuera porque en casi dos años a las arcas municipales le ha reportado más de 41.000 euros. Muchos de los sancionados son personas conocidas por los agentes en sus salidas y entre ellos se cuentan limpiaparabrisas, gorrillas y prostitutas.
En caso de que este comportamiento sean reincidente puede ser considerado una falta penal de desobediencia y ser llevado ante el juez. Esta operación de seguimiento al peatón infractor está relacionada con el interés del equipo de gobierno en mejorar la seguridad vial ante el elevado número de atropellos que se producen en cascos urbanos. De hecho, del total de fallecidos en accidente de tráfico en ciudad, casi la mitad suelen ser peatones.
En Murcia la mayoría de accidentes no se producen en autovías sino en carreteras convencionales, pero no siempre la culpa es del conductor. En Murcia un 13% de los viandantes, según un estudio del Real Automóvil Club de España (Race), tiene la peligrosa costumbre de cruzar las calles sin usar pasos de peatones. En los primeros nueve meses del año ya han fallecido seis peatones atropellados -8 en 2008-, si bien Murcia no está considerada entre las ciudades menos incívicas ya que el 90% de los peatones de Murcia confiesa que mira si vienen coches antes de cruzar, frente a un 10% que se la juegan sin prestar atención a vehículos de la calzada.