Las religiosas de la Congregación de las Hermanitas de los pobres, que se encargan de atender a los ancianos del asilo de Puente Tocinos, vivieron ayer una de las jornadas más emocionantes de su historia, ya que la fundadora de la orden, Juana Jugan, fue beatificada en el Vaticano por el Papa, Benedicto XVI. La Congregación tiene más de doscientas órdenes repartidas por todo el mundo. Desde Murcia sólo pudo asistir una de las hermanas por motivos económicos. La agraciada fue Sor Antonia, casualmente, la monja más longeva. El resto de religiosas presenciaron la canonización junto con los ancianos del asilo en una gran pantalla de televisión.