M. M. G. / J. V.
El Reguerón cuenta desde ayer con un nuevo puente, construido por la empresa cartagenera Tamar, firma con experiencia en este tipo de obras pues fue la encargada de adecuar el puente de los Peligros de Murcia y diseñó también el nuevo paso sobre el río de la recientemente inaugurada variante de Sangonera la Verde. La nueva estructura, diseñada por el catedrático de la Universidad Politécnica de Valencia Juan Francisco Moyá, tiene un peso de 200 toneladas y se transportó por piezas desde la ciudad portuaria hasta el Reguerón, donde ayer fue montado con la ayuda de cuatro grúas. El puente es uno de los elementos de mayor dificultad de la nueva carretera que conectará Sangonera la Verde con Sangonera la Seca. Este vial, incluido en los proyectos del Plan E, será un eje transversal de la zona este, y la alternativa a la autovía N-301 para desplazamientos a Madrid- Cartagena o El Palmar-Alicante, ya que se evitará la Ronda Oeste.
Tendrá dos carriles por sentido, mediana central, arcén izquierdo, aparcamiento en línea en la margen derecha, acera para la instalación de luminarias, carril-bici y acera. Partirá de una glorieta, donde conecta con la circunvalación de Sangonera, y finaliza en la antigua carretera N-340 (límite Oeste del núcleo de Alcantarilla), atravesando el cauce del Reguerón con un puente.
La longitud es de 3,5 kilómetros. Las obras tienen un presupuesto de 5,8 millones y un plazo de ejecución de ocho meses, y se adjudicaron el mes de marzo.