DAVID CANELLADA/ EFE
La Policía Nacional ha asestado un duro golpe a la pornografía infantil a través de Internet. La última operación -denominada Ruleta y que se ha desarrollado durante varios meses-, se ha saldado con 74 personas detenidas, otras 61 imputadas y millones de archivos de carácter pedófilo intervenidos. Dos de los 74 detenidos residían en la Región.
En concreto, se trata de un vecino de Cartagena de 34 años que fue detenido el pasado 22 de septiembre. El joven -que responde a las iniciales F.J.C.B.- se encuentra en la actualidad en paro. Dos meses antes, el 18 de julio, los agentes de la Brigada de Delitos Tecnológicos de la Policía Judicial de Murcia habían arrestado en una primera fase del operativo a A.V.M., también de 34 años, casado y con residencia en Murcia.
Ninguno de los dos, según informaron ayer fuentes del cuerpo Superior de Policía Nacional, habría participado en la elaboración de los materiales de contenido pedófilo. Lo que sí encontraron los agentes en sus ordenadores fueron cientos de archivos con imágenes sexuales con menores y material que había sido distribuido, por lo que se les imputan los delitos de posesión y distribución de pornografía infantil.
La operación, cuya última fase se ha desarrollado en las dos últimas semanas, ha contado con la participación de más de 600 agentes y con colaboración internacional. Sólo en España, los agentes han investigado más de 2.500 conexiones y han identificado a más de 180 usuarios que poseían y compartían imágenes pornográficas con menores. Según fuentes policiales, las edades de los niños que aparecen en los videos van desde los 13 hasta los dos años. Ahora, los investigadores están analizando el material intervenido y rastreando en las bases de datos de Interpol para tratar de identificar a los agresores y a los niños que han sufrido los abusos.
Uno de ellos, de hecho, se encuentra entre los detenidos. En concreto, los agentes encontraron en su domicilio una cámara fotográfica en la que había numerosas imágenes de su propia sobrina -de 13 años- y de un niño de dos años que era hijo de una vecina del arrestado.
En la investigación -dirigida por el Juzgado de Instrucción número 29 de Madrid y que ha requerido la participación de 75 juzgados de toda España-, se han intervenido 323 discos duros, 20 CPU, 31 ordenadores portátiles, 54 dispositivos de almacenamiento, siete cintas VHS, tres cámaras fotográficas, un teléfono móvil y 1.587 CD y DVD. Entre los arrestados hay ingenieros, informáticos, parados, funcionarios, vigilantes de seguridad, un profesor de la ESO, un menor de edad o estudiantes.