MARGA JIMÉNEZ-FONTES
La plaza del Cardenal Belluga se convertirá el domingo en un gran palmeral de ocho columnas de cuatro metros de altura con capiteles inspirados en los hallados en Medina Siyasa y en el conjunto palatino de Monteagudo. Este será el decorado diseñado por Juan Navarro para la puesta en escena de la embajada de Moros y Cristianos de este año, la representación teatral de la conmemoración de la Fundación de Murcia por Abderramán II.
Dicho decorado se completará con palmas reales, logrando así una sensación de naturaleza mágica en la plaza Belluga. Bajo la dirección escénica de Joaquín Lison y la producción de Juan Simón, un total de treinta festeros se convertirán por un día en actores para dar a conocer la historia de la ciudad a los murcianos.
Otra de las novedades de este año será la participación de Luis Paniagua, Premio Nacional al Mejor Álbum de Nuevas Músicas, otorgado por la Academia de las Artes y las Ciencias de la Música de España. Paniagua ha compuesto la música de la Fundación de la ciudad de Murcia y tocará en directo durante la representación, que tendrá lugar a las nueve de la noche.
Asimismo, este año se presenta por primera vez el vestuario del pueblo Mudarí (datado en el año 825), ya que el año pasado se estrenó el vestuario del Yemení. Desde hace 26 años, la Federación de Moros y Cristianos lleva a cabo estas representaciones en la ciudad. Se trata de una obra que gira en torno a los orígenes de Murcia, fundada en el año 825 por Abderramán II de la dinastía Omeya. El día 14 será el turno de la escenificación de la Entrega de Llaves al infante Alfonso X el Sabio.