MANUEL MADRID
Los nuevos edificios de cuatro plantas cada uno con capacidad para albergar a decenas de empresas punteras de la Región completarán la primera fase del Parque Científico de Murcia, que ya está en funcionamiento en el entorno del Campus de Espinardo. Estos dos inmuebles se sumarán al que ya ocupa el Centro de Supercomputación Ben Arabí, inaugurado en abril. El complejo, que será denominado 'El Claustro', abarca 6.000 metros cuadrados en su conjunto y será, según sus promotores, el impulso definitivo a este "lugar idílico" que estará equipado con todo lo indispensable para estimular el talento.
Las obras del proyecto, diseñado por el arquitecto Fernando de Retes, acaban de salir a contratación con un presupuesto de licitación de 7,5 millones y está previsto que se prolonguen durante 22 meses, según confirmó ayer el director gerente de la Fundación Parque Científico, Francisco Vidal Albaladejo, quien aseguró a LA OPINIÓN que esta primera ampliación del complejo es necesaria para consolidar esta gran apuesta de la Región por la I+D+i (investigación, desarrollo e innovación).
Vidal no se aventuró a calcular cuántas compañías podrían incorporarse a corto o medio plazo, aunque apuntó que estas nuevas dotaciones facilitarán la llegada de nuevos 'compañeros de viaje'. "Ahora es muy difícil hablar del número de empresas porque hasta que no se tenga el suelo no se puede comercializar. De momento, trabajaremos durante estos dos años para que cuando se terminen las obras podamos llenarlos".
El arquitecto Fernando de Retes, que ganó en 2008 el concurso de ideas convocado por la Fundación Parque Científico, explicó ayer que los dos nuevos edificios y el del Centro de Supercomputación formarán un complejo con forma de letra U que se verán desde la A-7 (Alicante-Cartagena) ya que ocuparán una zona elevada del Campus. "Junto al Centro de Supercomputación hay dos edificios de ladrillo amarillo que formaban parte del antiguo Complejo de Espinardo. Ahora -explica De Retes- se van a rehabilitar por dentro y por fuera y tendrán escaleras nuevas y mejores accesos. Queremos adecuarlos al concepto de espacios cambiantes -habrá disponibles desde 50 m2- para que puedan ser modificados en el tiempo en función de las necesidades". La 'nueva piel' que recubrirá los bloques T y D del Campus dará una imagen "muy potente", según De Retes, al Parque. "Era prioritario dar la máxima flexibilidad a las empresas y crear un ambiente propicio para la relajación de personas que están investigando", defiende el arquitecto, quien avanza que entre los espacios comunes habrá un salón de actos, una biblioteca y jardines con pistas de ping-pong, canastas de baloncesto y zona wifi. "No serán simples jardines sino espacios para pasear y trabajar con el ordenador a la sombra de una pinada".