Familiares y amigos de Álvaro Abadía Sánchez se reunieron ayer por la mañana en el Tanatorio Arco Iris de Murcia para darle su último adiós al publicista fallecido en la localidad de Sant Ferrán, en Formentera.
En la emotiva misa celebrada en la capilla del centro se congregaron aproximadamente dos centenares de personas, que no dudaron en dar muestras de apoyo y consuelo a la familia, especialmente a su viuda, que también resultó herida leve en el accidente.
Abadía dirigía el Grupo Sublima Comunicación y había logrado colocar a su empresa entre las más reconocidas del país gracias a sus campañas creativas. En 2005 consiguió ser finalista de los premios Estrellas del Marketing en dos categorías.
Los restos mortales del empresario de 37 años fueron trasladados el martes en avión desde Mallorca. Su cuerpo descansa ahora en el cementerio de Nuestro Padre Jesús.