Un cortocircuito en una vivienda del barrio de San Antón de Murcia provocó ayer un revuelo en la calle Pintor Joaquín. Una veintena de vecinos tuvieron que ser desalojados de un edificio, situado en el número cuatro de esa misma calle, al salir humo de un quinto piso. Tres camiones de bomberos acudieron al lugar después de recibir una llamada de un vecino. La propietaria, Agustina Poveda, se acercó inmediatamente a su inmueble, que tiene alquilado a cuatro estudiantes de Caravaca. Éstos, que le habían pedido las llaves el día anterior, no se encontraban en la casa en el momento del cortocircuito. "Es rarísimo que ocurra esto, porque los muchachos están de vacaciones. Me pidieron las llaves la noche anterior para recoger unas cosas y ahora me encuentro con esto", explicó. Los bomberos, que tuvieron que tirar la puerta para acceder a la casa, sofocaron el humo causado por el cortocircuito en pocos minutos.