ANA GARCÍA
La Asociación de Pequeñas y Medianas Empresas de Ambulancias de Murcia (Apmea) protagonizó ayer una manifestación por las calles de la capital murciana para protestar por la adjudicación del transporte sanitario que realizó el pasado año el Gobierno regional a través de la consejería de Sanidad y Consumo de la Comunidad Autónoma.
Una decena de vehículos, escoltados por agentes de la Policía Nacional, recorrió desde las once de la mañana las principales calles de la ciudad haciendo sonar sus sirenas y portando carteles en los que piden al presidente, Ramón Luis Valcárcel, que cumpla su compromiso con ellos. Durante el pasado verano los empleados de Apmea realizaron una concentración a las puertas de la consejería de Sanidad que se prolongó durante 40 días para denunciar que se hubiera adjudicado el transporte sanitario a grandes empresas de fuera de la Región, por lo que ellos se han quedado sin trabajo.
La protesta terminó al ser recibidos por el jefe del Ejecutivo murciano, quien se comprometió a darles una solución, aunque un año después estos empleados afirman que no se ha hecho nada.
Desde el Gobierno regional, la consejera de Presidencia, María Pedro Reverte, aseguró hace unos días que ellos no pueden hacer nada porque son los propios ayuntamientos los que adjudican este servicio, por lo que es responsabilidad de las administraciones locales.
Estrategia del avestruz
El presidente de Apmea, José Vicente Blaya, explicó ayer a LA OPINIÓN que "el Gobierno no nos dan una respuesta, utilizan la estrategia del avestruz, escondiendo la cabeza para ver si pasa todo". Sin embargo, estos conductores no están dispuestos a rendirse ya que indican que "están jugando con el pan de nuestras familias", por lo que han preparado un nuevo calendario de movilizaciones. En cuanto a las ofertas de los ayuntamientos, Blaya dijo que sólo el de Cartagena y Las Torres de Cotillas han anunciado sus convocatorias para el transporte sanitario, "pero los concursos no han sido ni convocados".