Miembros de Cespa, Policía Local y asistentes sociales se presentaron ayer en el número 6 de la calle Comandante González Bans del barrio de San Basilio para retirar ingentes cantidades de basura que permanecían en el interior de una vivienda, ante los graves problemas de salubridad y falta de higiene que se estaban originando por su acumulación.
Cerca del mediodía los operarios procedían a retirar un total de 860 kilogramos de desechos del interior de la casa y el patio de luces, equipados con mascarillas y trajes especiales.
Ante la atenta mirada de algunos curiosos que pasaban por el barrio de San Basilio desfilaban contenedores llenos de desperdicios que despedían un fuerte olor a podrido.
Precisamente fue el hedor que se filtraba a través del patio de luces lo que provocó que hace un año uno de los vecinos denunciara la situación a la consejería de Sanidad.
El propietario del piso, cuyas siglas son J.A.R., no se encontraba en el domicilio en el momento de la limpieza. Los Servicios Sociales habían tratado de ponerse en contacto sin éxito con el hombre de 63 años de edad y fontanero de profesión. Sin embargo, él no contestó en ningún momento a las numerosas llamadas y las audiencias que le fueron remitidas avisando sobre la operación.
Según fuentes de la concejalía de Sanidad, el dueño padece síndrome de Diógenes, una enfermedad que hace acumular a quien la padece todo tipo de cosas, en su mayoría basura y trastos inservibles, convencidos de que puede serle de utilidad en un futuro.
Muchos de los habitantes del inmueble en donde vivía han mostrado su sorpresa al ser testigos de dispositivo sanitario, ya que afirmaban que tenían conocimiento de la basura acumulada en el patio, pero no hubieran podido imaginarse el estado real del interior de la vivienda.
"Era un hombre normal, algo solitario, pero nunca ha tenido problemas con los vecinos", afirmó una de las propietarias que prefirió no identificarse.