EFE
Miguel Ángel L., juzgado ayer en la Audiencia Provincial de Murcia por asesinar a puñaladas en noviembre de 2007 a un tío-abuelo de 84 años al que le robó, dinero que gastó en bebidas alcohólicas, fue condenado a 18 años de prisión. El acusado dijo que "estaba arrepentido", mientras que el presidente de la Sala le animó a reinsertarse y dejar el alcohol. El procesado se conformó con las penas solicitadas por el fiscal, que lo acusaba de los delitos de asesinato y robo con violencia, cometidos en noviembre de 2007 en una finca propiedad de la víctima y situada junto al cementerio de la pedanía murciana de Lobosillo, por lo que no fue preciso continuar con la vista oral. La Fiscalía, que inicialmente pedía 20 años de prisión por el asesinato y cinco años por el robo, rebajó su solicitud a quince y tres, respectivamente, al apreciar que Antonio B.I. era adicto al alcohol cuando ocurrieron los hechos y que en la fecha del crimen "se encontraba bajo una abstinencia de al menos cuatro días".
Al mostrar el acusado y el letrado defensor su conformidad con las peticiones del fiscal, el presidente de la Sala, Abdón Díaz, ha dictado sentencia con las penas pedidas por la Fiscalía. Antes de emitir este fallo, Díaz ha aconsejado al acusado que lleve una buena conducta en prisión y que sea capaz "de reiniciar una nueva vida, después de este grave traspiés que usted dio y que ha reconocido en esta Sala".