José López Rejas es la cabeza visible de la cuarta generación familiar de promotores. Estudió en Madrid Arquitectura Técnica, ciudad que dice amar y en la que no le importaría volver a vivir. Futbolero y madridista hasta la médula "jamás volvería al mundo del fútbol". Ésta es una de las cosas que dice tener más claras. Además, lo cuenta como si acabara de colgar las botas hace unos meses. Disfrutó, sufrió y tuvo bastante con su experiencia en el Ciudad de Murcia.
Después llegó el proyecto de La Paz y una de las iniciativas profesionales más curiosas cuando se decidió a promover vivienda en la ciudad nigeriana de Lagos. "Estuve viajando una semana al mes durante un año. Y allí construí tres torres de 14 plantas en un complejo de Lagos llamado Banana Island. "Allí la oportunidad de negocio es extraordinaria. Pero no es un lugar agradable para vivir. Es un país con mucha violencia donde hacer una vida normal es imposible porque vives continuamente aislado". Cuenta que cuando regresaba de uno de sus viajes africanos, lo primero que hacía era salir a pasear solo por la calle. "No soportaba ir todo el día acompañado de guardaespaldas". Cuenta que nunca se planteó irse a vivir allí con su familia y que esta experiencia de negocio está congelada ahora mismo.
López Rejas cree que ser empresario en la Región de Murcia es muy difícil. "El deporte nacional murciano es la crítica destructiva. Y esto a muchos emprendedores nos hace perder la iniciativa. Y si esto pasa los que más sufren son las ciudades y sus trabajadores". Sobre la crisis dice que nada le hace más feliz que contratar a alguien. También que para su profesión el último año y medio ha sido horroroso. "Los bancos nunca volverán a prestar dinero que han comprado en el extranjero del mismo modo. Los promotores llevan un año sin recibir un duro de ninguna entidad. Y sentencia: "espero que muchos empresarios murcianos no olviden el trato recibido de los bancos en el último año.