CARLOS GARRIDO
Él tuvo la idea. Tirar y levantar una de las zonas más deprimidas de Murcia sin mover a sus vecinos de allí y transformarla en una de las futuras millas de oro de la ciudad. Y la idea puede que viaje. "Cuatro ciudades españolas, unas más lejanas y otras más cercanas, ya me han ofrecido repetir la experiencia de La Paz. Y quizá lo haga". La travesía de José López Rejas ha durado cinco años. Un lustro dedicado a salvar las trabas administrativas, sociales y políticas que frenaban la consolidación del proyecto profesional más importante de su vida. Ése en el que convenció a más de mil familias para que confiaran en su capacidad de gestión. Y ése cuya ejecución ya es un hecho.
La aprobación definitiva hace dos semanas del Plan Especial de Reforma Interior (PERI) del polígono La Paz por parte del ayuntamiento de Murcia lo confirmaron. Atrás queda el concurso de ideas del Colegio de Arquitectos para repensar el proyecto que López Rejas imaginó con Ricardo Bofill. "Esto nunca lo llegué a entender. Yo mandé a mi secretaria con una carta para Javier Peña (ganador del concurso de ideas) en la que le pedía que me explicará en qué podía mejorar su proyecto la idea inicial pensada para la Paz. Nunca me contestó".
López Rejas también dice que espera que por fin se evaporen las dudas sobre la reubicación de los vecinos de la Paz. "No sé las veces que lo he podido explicar. Tampoco, los supuestos destinos que han aparecido en la prensa. Nunca se han movido ni se moverán de su barrio, salvo que ellos quieran". Si se le pregunta por posibles compradores que hayan visto una oportunidad de negocio en adquirir las casas de los habitantes del barrio, dice que no le consta, pero que si los hay han corrido un riesgo porque el proyecto podría haberse muerto.
Sobre el foco de venta de droga existente en la zona de La Paz, López Rejas explica que él no es ni policía ni político, pero que está convencido de que esa actividad saldrá del barrio. El pasado viernes cumplió 45 años y repasó su viaje profesional más intenso. "Me han linchado públicamente de forma constante. Felipe Iracheta me llegó a comparar con Hitler. Y esto es muy duro, sobre todo cuando lo leen o lo escuchan tu mujer y tus hijos. Eso sí, no le guardo rencor a nadie. Simplemente estoy feliz y satisfecho.