DAVID CANELLADA
Saturación, falta de medios, personal insuficiente, e incluso agresiones. Este es el panorama del módulo de acogida del centro de menores de Santo Ángel -conocido como La Cueva- que dibujó ayer el sindicato UGT. El sindicato denunció ayer la situación "crítica" de este centro, que ha desembocado en frecuentes conflictos entre los menores e incluso en agresiones a los propios trabajadores.
El primer problema se refiere al exceso de menores internados en este módulo de observación y acogida. El centro, con capacidad para doce chicos, alberga en la actualidad a 23. Esto hace que la ratio ideal -que la propia Comunidad Autónoma cifra en un trabajador por cada tres internos- se acerque en la actualidad a un trabajador por cada siete menores. Esta saturación genera problemas en el día a día, como falta de espacio en las duchas, en los talleres o en los comedores.
En la actualidad, en el centro conviven internos de muy diversa procedencia. Así, el módulo acoge a chicos que han cumplido medidas de internamiento y que cumplen el resto de su pena en forma de libertad vigilada, menores inmigrantes que han llegado en patera a las costas de la Región o procedentes de otras comunidades o jóvenes procedentes de familias desestructuradas o en situación de desamparo. Esta disparidad, espoleada por la saturación, ha multiplicado los roces entre los menores e incluso ha derivado en agresiones a los profesionales que trabajan allí.
El módulo de acogida de La Cueva es uno de los tres centros de menores que gestiona la dirección general de Familia y Menor. Además, hay otros once que están en manos de la Fundación Diagrama. Ayer, la dirección general de Familia atribuyó este aumento en el número de internos del centro a una situación "puntual" provocada por la llegada, en las dos últimas semanas, de un gran número de pateras a las costas de la Región.
IU pide el cierre de los CIE
Por otra parte, la formación Izquierda Unida solicitó ayer el cierre definitivo de los centros de internamiento de extranjeros, que calificaron como "cárceles encubiertas". "En ellos se trata a los inmigrantes como criminales o delincuentes -señaló la responsable de inmigración de IU, Adoración Peñas-, sin tener en cuenta que estas personas realizan enromes sacrificios para llegar al sueño de Europa en busca de un futuro digno para su familia".