D. C. M.
El importe de los daños causados por los grafiteros en los trenes y en las instalaciones ferroviarias asciende a los 30.000 euros. Esta cantidad, sin embargo, podría aumentar, ya que las comunidades de propietarios o locales comerciales cuyas fachadas fueron pintadas pueden personarse en la causa y reclamar los costes de la limpieza.
Los responsables de estas pintadas fueron identificados la semana pasada por la Policía Nacional y puestos a disposición del juzgado de Instrucción número 8 de Murcia, encargado del asunto. En total, los agentes de la Brigada de Información de la Policía Nacional identificaron a 13 grafiteros de una banda que se autodenominaba TDP o TDPS. Los investigadores les consideran responsables de más de mil pintadas en Murcia, Orihuela, Alicante, Valencia o la localidad alicantina de Benalúa.
La mayor parte de las pintadas, sin embargo, correspondían a cuatro de los 13 grafiteros. Se trata, en concreto, de cuatro jóvenes que firmaban como 'Tiros', 'Moko', 'Sun5' y 'Socio'. En principio, las pintadas en las paredes constituyen únicamente una falta de deslucimiento, pero los grafitis en los trenes -además de los destrozos que causaban al colarse en las instalaciones- elevan los hechos a la categoría de un delito de daños.
Ahora, tanto Renfe como Adif han cifrado estos daños en torno a los 30.000 euros. De ellos, 9.681 euros corresponden a los daños causados en las instalaciones ferroviarias. En concreto, fuentes de Adif denunciaron una pintada en la estación de Murcia -con un coste de 3.500 euros-, 360 euros por otro grafiti en una señal semafórica de Alguazas, 2.821 euros por los destrozos causados en una pantalla acústica en Abarán y cerca de 3.000 por una pintada en Benalúa. El resto corresponde a los gastos de limpieza de los trenes -cuyo coste es de cerca de 300 euros por cada metro cuadrado- y a la estimación del perjuicio causado por los retrasos y suspensiones en algunos trenes.