Numerosos agentes de la Policía Nacional se acercaron a las 10.30 horas a la Catedral ante el aviso de que nueve trabajadores de Zinsa se habían encerrado en el templo. Sin embargo, al no recibir una orden para desalojarlos y contar éstos con la aprobación de la Diócesis, únicamente intervinieron en un primer momento para identificar a los manifestantes. El portavoz del comité de empresa, Juan Paredes, aseguró que no van a permitir que más trabajadores de Cartagena se unan a ellos, con el fin de evitar que se moleste a los ciudadanos.