Los concesionarios de la Región temen que la venta de vehículos se desvíe a provincias limítrofes como Almería, cuyas comunidades autónomas sí completan con quinientos euros las ayudas de 1.500 euros que ofrecen el Gobierno central y los fabricantes dentro del Plan 2.000 E para la compra de coches nuevos, que entró ayer en vigor. "Tal y como están las cosas, los compradores sí dan mucha importancia a quinientos euros y son capaces de irse a otras regiones cercanas para hacer allí la compra y ahorrarse ese dinero", explicaba ayer Antonio Nicolás, gerente del concesionario de Ginés Huertas en Espinardo.
Los empresarios esperan que la Comunidad Autónoma se replantee su participación en este plan y colabore para incentivar la recuperación de este sector, que es uno de los más perjudicados por la crisis. "De momento no hemos pedido nada oficial, pero sí esperamos que modifique su postura. Sabemos que hay comunidades como Navarra dónde han puesto restricciones y sólo dan sus quinientos euros a gente que demuestra que viven allí. No sabemos si en el caso de las comunidades limítrofes a la nuestra se va a hacer lo mismo o no y corremos el riesgo de que los compradores opten por irse fuera. Tal y como está todo, no nos lo podemos permitir", destaca Juan Martínez, gerente del grupo Maquinasa en Cartagena.
Por otra parte, los concesionarios de la Región no notaron ayer la entrada en vigor de las ayudas. "Durante el último mes las ventas han bajado un poquito más porque nuestros clientes estaban esperando a ver qué pasaba con estas ayudas. Ahora les estamos llamando para informarles de que ya han entrado en vigor, pero es demasiado pronto todavía para que se note en las ventas", destacó Antonio Nicolás.