La Cámara de Contratistas de Obras Públicas crea un servicio para evitar que las empresas tengan que pelear con sus propios clientes
M. J. G.
Los constructores murcianos han decidido unirse para reclamar a las administraciones públicas el pago de las deudas pendientes. La Cámara de Contratistas de Obras Públicas de la Región ha creado un nuevo servicio que se encargará de exigir a los ayuntamientos, a la Comunidad Autónoma y a los organismos del Estado las cantidades pendientes de pago, además de los intereses de demora, sin necesidad de que las empresas tengan de pelear con sus propios clientes, según explicó ayer el presidente de esta organización dependiente de la patronal de la construcción, Luis Ramón Fernández Mula. Para 2009, los empresarios ven unas perspectivas tan negras, que han puesto este color en la portada de la memoria de 2008.
La Cámara de Contratistas, que ayer celebró su asamblea anual, está constituida por un centenar de empresas, que emplean a unos 25.000 o 35.000 trabajadores. A pesar de que el llamado 'Plan Zapatero' ha movilizado ya 136 de los 246 millones de inversión asignados a Murcia, Fernández Mula teme que "2009 puede ser otro año catastrófico para la inversión local". Los contratistas se lamentan de que las administraciones incumplen sistemáticamente los 60 días de plazo que establece la legislación para abonar las certificaciones de obra, lo que ocasiona "graves problemas financieros a las empresas". Ante la excesiva dilación, la Cámara ha creado un servicio que gestionará las reclamaciones "para evitar que el contratista tenga que discutir con su cliente", dado que "todavía hay ayuntamientos que se ofenden" cuando se le exigen los pagos".
Según los datos ofrecidos ayer por el presidente de la Cámara de Contratistas, 2008 se cerró con un descenso del 28,8% en la contratación de obras públicas, que resulta el más elevado de España. La inversión ascendió a 986 millones.