CRISTINA FERNÁNDEZ. El cambio climático conllevará la pérdida de playas, una disminución de la biodiversidad y de los ecosistemas, la reducción de recursos hídricos, un aumento del riesgo de incendios y fenómenos meteorológicos extremos (olas de calor, sequías, inundaciones, temporales). A pesar de todos estos efectos negativos, la Fundación Empresa y Clima (FEC) ha presentado un informe donde realiza una lectura positiva de las consecuencias que el calentamiento global tendrá para el sector del turismo en comunidades como la de Murcia, ya que se alargarán las temporadas turísticas y se podrán aprovechar nuevas oportunidades de negocio. Todo dependerá de que los empresarios del sector sepan adaptarse a este escenario de futuro, según asegura la gerente de FEC, Elvira Carles, quien destaca que el aumento de temperaturas provocará una desestacionalización del turismo en el litoral mediterráneo, ya que se perderán clientes en verano pero se ganarán el resto del año .
Elvira Carles informa de que para el estudio 'Afectaciones del cambio climático sobre el sector turístico español' -realizado por técnicos de la Universidad de Barcelona especializados en Geografía y Cambio Climático- se han barajado las previsiones más optimistas y las más pesimistas con el fin de obtener datos 'medios'. Así, se puede estimar, por ejemplo, que la temperatura media de la Región aumentará en torno a dos grados durante el periodo 2010-2040 y de entre cuatro o cinco grados a finales de siglo. Esto provocará que Murcia pierda turistas durante el verano por el excesivo calor, propiciándose un flujo turístico hacia otras comunidades del norte de España que también cuentan con oferta de sol y playa. Zonas del litoral cantábrico y gallego acogerán a los turistas que huyan del calor de las playas murcianas o valencianas. En general, el aumento de las temperaturas hará que el verano español sea "menos confortable" para los extranjeros, convirtiéndose los países del norte de Europa en una buena opción para las vacaciones estivales.
Pero esto no tiene por qué ser negativo, según apunta Elvira Carles, ya que las comunidades que como Murcia tengan inviernos más suaves no perderán a sus clientes habituales, sino que éstos se repartirán a lo largo de los demás meses del año, alargándose así la temporada turística. "Si ahora hay una ocupación del 100% en la costa durante los meses de julio y agosto, ésta pasará a ser del 90% de marzo a noviembre", explica la gerente de FEC. El final de la estacionalidad, que limita la temporada turística tanto en la costa como en la montaña, tiene una lectura positiva para los autores de este estudio, ya que se generarán "nuevas oportunidades de negocio para los empresarios que estén preparados para mitigar los efectos negativos del cambio climático y sepan aprovechas los positivos".