MANUEL MADRID
El soterramiento de las vías del tren entre Los Dolores y Nonduermas, la nueva estación de ferrocarril del Barrio del Carmen y la remodelación de los accesos ferroviarios a la ciudad de Murcia, las tres grandes obras que contempla el convenio del soterramiento firmado hace casi tres años por el ministerio de Fomento, la Comunidad Autónoma y el Ayuntamiento, tendrán un coste muy superior al previsto.
El estudio informativo que recibió el pasado 20 de enero el ministerio de Medio Ambiente, que se ha comprometido a aprobar la Declaración de Impacto Ambiental en un plazo de tres meses -hasta ahora no han solicitado más información, así que podría aprobarse el 20 de abril-, incluye una variación en el presupuesto de estas actuaciones, que pasarían de los 195 millones de euros pactados en el protocolo de las tres administraciones a 257,3 millones, es decir, 62,3 millones más. Este ajuste se debería, según Juan Esteban Sánchez Blanco, director general de las sociedades Murcia Alta Velocidad y Cartagena Alta Velocidad, las dos entidades que coordinan las actuaciones de los convenios, "a una actualización de los precios y a que se ha presupuestado más detalladamente cada intervención. Además, el estudio informativo que tiene en su poder el Ministerio no contempla los sobrescostes que conllevará ampliar la tercera vía para mercancías entre Murcia y Nonduermas, que es una de las alegaciones que realizó la Comunidad Autónoma y fue aceptada.
En el caso de Cartagena, Sánchez Blanco indicó ayer a LA OPINIÓN que el presupuesto se ha disparado aún más al pasar de 32,8 millones a 81 millones, ya que se ha incluido un nuevo andén de 400 metros con dos vías que no estaba contemplado. Esta obra se unirá a la que prevé el convenio, esto es, el soterramiento para doble vía del pasillo ferroviario de acceso a la ciudad, concretamente entre el paseo de Alfonso XIII y la avenida del pintor Portela, así como la remodelación de la estación, que incluye la depresión de la zona de vías.
Los sobrecostes de la operación en Murcia serán asumidos en un 66% por el Grupo Fomento -Ministerio y Adif-, en un 26% por la Comunidad Autónoma y un 8% por el Ayuntamiento. Sólo una vez que se obtenga la declaración de impacto, se podrá aprobar el estudio informativo y empezar a redactar los proyectos constructivos, licitarlos y ejecutar las obras.