Cieza

Una plaga de procesionaria invade Cieza

La sequía y la ausencia de frío reavivan este año los brotes de gusanos en la Sierra del Benís y la Carrasquilla

31.12.2015 | 04:00
Un hombre observa procesionarias en una zona de campo de Cieza.

Un fuerte brote de la plaga conocida como procesionaria está afectando a amplias zonas de monte en los municipios de la Vega Alta pero especialmente en las zonas más orientales del término municipal de Cieza.

Las ´bolsas´ de gusanos invaden parajes forestales de la Sierra de Benís y la Carrasquilla, donde hace más de 30 años se realizó una reforestación sobre terrenos de alto contenido mineral.

Esta plaga la sufren los pinares murcianos pero especialmente aquellos situados en las solanas de todas las repoblaciones.
Este año se está viendo favorecida por las condiciones de sequía que atraviesa la Región de Murcia y por las temperaturas benignas que se vienen registrando.

En el año 2007, la consejería de Medio Ambiente puso en marcha un Plan de lucha integral para combatir la procesionaria consistente en prácticas silvícolas para favorecer la vitalidad del arbolado, tratamientos aéreos y con vehículos terrestres, instalaciones de trampas de feromonas en montes públicos, dotaciones de trampas G y feromonas específicas a los particulares que lo solicitaran. Sin embargo, la llegada de la crisis acabó con buena parte de estas actuaciones.

Fuentes del ayuntamiento de Cieza han informado que las competencias en materia de mantenimiento forestal son exclusivas de la Comunidad Autónoma, aunque han destacado que, normalmente, cuando se detecta algún problema extraordinario, se suele actuar conjuntamente. Las mismas fuentes han señalado que en parques y jardines de la ciudad se encuentra controlada esta plaga.

El terror de los pinares
La procesionaria del pino es la plaga más importante de los pinares mediterráneos. Debe su nombre de procesionaria a que se desplaza en grupo de forma alineada, a modo de procesión.

Pone sus huevos sobre las ramas apicales de los pinos y cedros, para que sus orugas al nacer se alimenten de los brotes jóvenes de las agujas y las hojas de los pinos. Los gusanos construyen nidos o bolsones de seda que les sirven de refugio para pasar los fríos del invierno. Cuando llega la primavera, o finalizando el invierno desde febrero a primeros de abril, descienden en fila al suelo, se entierran y crisalidan.
Cuando llega el verano se convierten en mariposas que comenzarán un nuevo ciclo.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
Enlaces recomendados: Premios Cine