OLGA LÓPEZ TORRES
La titular del Juzgado de Menores 2 de Murcia ha impuesto una medida de siete años de internamiento en régimen cerrado y dos años de libertad vigilada a un chico de 16 años que mató a un joven de 15 con un cuchillo jamonero el pasado 2 de abril de 2011 en las inmediaciones del campo de fútbol de Las Eras.
La jueza declara probado en una sentencia dictada hace unos días que el menor acudió en bicicleta a unas instalaciones deportivas de la localidad y desde la alambrada vio a otro chico al que increpó preguntándole: «¿Qué vas diciendo tú por ahí de mí?». Ambos, de nacionalidad magrebí, comenzaron a discutir en el interior del recinto y otros jóvenes que se encontraban jugando al fútbol tuvieron que intervenir para evitar que se pegaran.
«El acusado cogió su bicicleta y antes de irse dijo: ´Tú vas a morir, espérame aquí», da por probado la titular de Menores en su resolución, añadiendo que «a continuación, el menor se dirigió a su domicilio, cogió un cuchillo de cocina y regresó al campo de fútbol».
«Sin decir nada, se dirigió hacia la víctima, sacó el cuchillo y poniendo una mano en su cuello, con la otra mano dirigió el cuchillo a la zona abdominal de su costado izquierdo, con la intención de causarle la muerte», describe la sentencia . El joven atacado cogió el arma con las dos manos para evitar que se le clavara más y salió huyendo, pero el homicida le persiguió y le asestó una puñalada en el pecho.
Tras los hechos, y aún con vida, el joven malherido fue trasladado en una ambulancia hasta el hospital de la Vega Lorenzo Guirao de Cieza y, después de una fugaz reanimación en la propia UVI móvil, los médicos decidieron trasladarlo a la Arrixaca de Murcia, aunque falleció minutos más tarde.
En la determinación de los hechos, según se explica en el fundamento primero de la resolución, se ha tenido en cuenta la declaración del menor acusado, que llegó a reconocer «haber llevado un cuchillo de cocina en el pantalón de su chándal, que en un momento dado el menor implicado sacó de dicho bolsillo y que se clavó la víctima en el corazón produciéndole la muerte», y la de testigos presenciales, además del atestado de la Policia Judicial y la autopsia.
Por su parte, la familia del joven fallecido, que vive a unos metros de la del homicida en el barrio de Las Eras, pretende recurrir la sentencia con la intención de que el chico sea penado por asesinato en vez de homicidio. El abogado de la acusación particular, Andrés Silvente, se está planteando interponer un recurso a instancias de la familia, que continúa «destrozada» por la pérdida del chico.
La medida estipulada para el asesinato cometido por menores es de ocho años, uno más del que se le ha impuesto. Por homicidio, la pena de siete años es la máxima que se le puede interponer a un menor.