CLAUDIO CABALLERO
Ocho meses han transcurrido desde que el Santísimo Cristo del Consuelo abandonó su ermita para proceder a la restauración del altar mayor, el camerino de la imagen y el retablo principal del templo. Ayer sábado, tras las reformas realizadas por el restaurador Antonio Martínez Milanés, el Santo más venerado en el municipio regresó a su casa.
Los trabajos han consistido en un lijado general de toda la zona, la eliminación de las grietas con técnicas especiales y la aplicación de un tratamiento contra la carcoma.
Tras el primer proceso, Milanés y su equipo procedieron a la extensión de 40.000 láminas de pan de oro en una superficie de unos 150 metros cuadrados, una cifra que se multiplica por tres si se tienen en cuenta los relieves.
"Han sido unos trabajos muy laboriosos, porque habían cientos de grietas que se han tenido que ir rellenando una a una", destaca Antonio Martínez Milanés.
La Cofradía del Santísimo Cristo del Consuelo ha invertido unos 100.000 euros en restaurar una zona de la ermita en la que no se actuaba desde hace décadas, según reseñó ayer viernes su presidente, Luis Carlos Navarro Cremades, que junto al restaurador ultimaba los últimos detalles. A estos trabajos se acompañan otros de pintado de las paredes del templo que están llevando a cabo trabajadores del Ayuntamiento de Cieza.
Durante estos últimos meses, el Santo Cristo ha permanecido al culto en la nueva iglesia de Santa Clara, que precisamente fue inaugurada tras la llegada de la imagen. A partir de mañana lunes, el imaginero Antonio García Egea se encargará de retocar la imagen del Cristo para eliminar los restos de los pétalos de rosa que suelen impactar en la cara y el cuerpo cuando son arrojados por los vecinos en procesión. El reinauguración oficial será el próximo 4 de marzo por la mañana tras la misa.