M. J. MARTÍNEZ GARCERÁN
Sin sorpresas, tal y como se preveía, el Pleno del ayuntamiento de San Pedro del Pinatar aprobó ayer el convenio que permitirá la reapertura de cinco de los pubs ubicados en la zona de ocio conocida como La Curva de Lo Pagán, al contar con los votos favorables de 10 de los 11 ediles del Partido Popular, de los tres de Democracia Pinatarense y del único edil de UPyD. El grupo socialista votó en contra.
La celebración del Pleno había levantado una gran expectación en el municipio costero y prueba de ello es que el salón se quedó pequeño para acoger tanto a los partidarios como a los detractores de la medida, que ha creado una gran controversia entre los pinatarenses.
Previamente, el anterior alcalde y actual edil, el socialista José María García, artífice del cierre de los locales en 2008, planteó el conflicto de intereses que supone el hecho de que varios concejales tengan parentesco familiar con algunos socios de estos locales. Tanto García como el concejal de Comercio, José Guillermo García, se habían ausentado de la comisión informativa por esa causa.
Ante el debate surgido por este dilema, la alcaldesa, Visitación Martínez, propuso un descanso de diez minutos para que el secretario municipal, Carlos Balboa, estudiara si existía o no incompatibilidad de algunos concejales. Pasado ese tiempo, el secretario preguntó a los tres ediles de DPi si tenían «algún tipo de amistad» con José Jesús Ortega, el presidente de su partido y propietario de uno de los locales, contestando ellos que no, y respecto a los concejales del PP, consideró que el parentesco era de tercer grado y, por lo tanto, no era necesaria su ausencia del Pleno.
A continuación, tomó la palabra el edil de UPyD, José Luis Ros, quien manifestó que su postura había sido siempre favorable a la reapertura. Por su parte, el portavoz de Democracia Pinatarense, José Antonio Albaladejo, recordó que los primeros locales se abrieron en los tiempos en que fue alcalde de San Pedro del Pinatar «porque los padres no querían que sus hijos se fueran a otros municipios a divertirse», que no se habían legalizado en su momento y que «su cierre ha provocado problemas económicos en Lo Pagán, pero también mayor descanso para los vecinos, ya que antes no se aplicaban las normas».
«Barra libre a la ilegalidad»
La portavoz socialista en ausencia de José María García, María José Albaladejo, manifestó que «el tema de La Curva es recurrente para el Ayuntamiento, ya que desde los 90 hay abiertos expedientes sancionadores por parte del Ayuntamiento, de la Comunidad Autónoma y de Costas por incumplimiento de todas las leyes» y mostró su ´sorpresa´ por el hecho de que un nuevo informe del mismo secretario que en su día ordenó el cierre «sea favorable a la reapertura».
Además, Albaladejo apuntó que «la asociación de vecinos de La Junquera no se ha reunido con el gobierno municipal y sí lo han hecho los empresarios»; recordó que en una zona de servidumbre de Costas «está prohibida la publicidad, por lo que los locales no podrán lucir letreros» y finalizó asegurando que la reapertura supone«barra libre a la ilegalidad».