EUROPA PRESS
La Audiencia Provincial de Murcia ha ratificado la sentencia de un juzgado, que condenó a un abogado a la pena de 13 euros al día durante seis meses y a la inhabilitación especial para el ejercicio de la profesión por seis meses por no realizar en tiempo y forma las actuaciones procesales pertinentes y en defensa de los intereses que le habían sido encomendados por un cliente.
Los hechos se remontan a 1999, cuando una mujer acudió al despacho profesional del abogado para asesorarse sobre una denuncia interpuesta por su hijo contra una aseguradora. En concreto, la mujer acudió al abogado por tratarse del profesional que llevaba un asunto a su yerno, al fin de ejercitar las acciones civiles contra el denunciado en dicho procedimiento. La madre quedó entonces satisfecha con las perspectivas que le ofreció el abogado acerca de ganar mucho más dinero del que contemplaba el Auto.
Por este motivo, la mujer le encomendó que iniciara los trámites que procedentes, y el abogado aceptó el encargo y asesoró a la madre. Sin embargo, el acusado no realizó las actuaciones pertinentes y la Audiencia Provincial estimó que el abogado debió de defender los intereses que le encomendaron, no dando ocasión a lo que en su recurso achaca al querellante y a su madre: desidia y desatención.