I. L. M.
Las plataformas vecinales de La Alcayna y Altorreal han conseguido que el ayuntamiento de Molina de Segura haya suspendido de manera temporal la licencia de obras de dos gasolineras que se iban a construir cerca de ambas urbanizaciones, «a menos de 15 metros de algunas viviendas y a 500 metros de un colegio en el que estudian 700 niños», según recalcaba ayer Julio Alacid, representante de la plataforma ´No a la gasolinera´ creada en Altorreal. Señala que, al menos, hay seis mil viviendas que se verían afectadas pro estas obras, que califica de «peligrosas» y que, según los abogados de la plataforma, «no cumplen con el Plan General de Ordenación Urbana del municipio».
Los vecinos se entrevistaron ayer por la tarde con el concejal de Urbanismo, José Antonio Carbonell, para explicarle que «el procedimiento tiene numerosas irregularidades», aunque salieron del Ayuntamiento con la promesa de que el Consistorio buscará una vía alternativa al uso de la parcela de Altorreal donde, según el concejal, el plan parcial permite que se construya una gasolinera en la misma zona en la que se levantaría un centro comercial.
Los vecinos están dispuestos a hacer lo que sea para parar los pies al Ayuntamiento y no descartan movilizaciones y manifestaciones para reivindicar sus derechos.