CLAUDIO CABALLERO
Los más de 800.000 euros procedentes del Plan E que la Confederación Hidrográfica del Segura se ha gastado durante este pasado invierno para regenerar los márgenes del Segura y recuperar las playas fluviales de Cieza están, literalmente y nunca mejor dicho, a punto de tirarse al río.
Y es que los nuevos sauces, olmos, chopos y álamos cuyas raíces todavía no han alcanzado el nivel freático del cauce se están secando por falta de riego y cuidados. Vecinos de Cieza que suelen frecuentar la zona con mucha asiduidad han denunciado a esta redacción que desde que concluyeron los trabajos, hace meses, no se observan labores de mantenimiento para procurar que los árboles no se sequen.
Además, señalan que tampoco parece haberse cumplido con otro de los objetivos fundamentales de la actuación, que era eliminar la denominada ´caña invasora´, llamada así porque, según los técnicos, se trata de una especie que no es autóctona de esta zona. Los vecinos abundan en que «debería de haberse realizado un seguimiento y, ahora que la caña está volviendo a salir, arrancarla para que los árboles que se han plantado puedan sobrevivir». El grupo Ecologistas en Acción también ha pedido que se actúe en la zona cuanto antes.
Por su parte, la concejala de Medioambiente, María José García, dijo ayer que su departamento se iba a poner en contacto con la CHS para que, de manera urgente, se rieguen estos árboles. La edil señaló que el Consistorio no puede realizar labor alguna en el lugar, «ya que son trabajos auspiciados por la Universidad de Murcia y la Confederación y son estos organismos los que deben de realizar un seguimiento».