FRANCISCO GÓMEZ
Yo siempre he sido, desde muy pequeño, más azul que el cielo de Lorca o el de Tanzania, donde viví casi seis años, o el de Ruanda, de donde tan tristes y crueles recuerdos tengo". El embajador José María Sanz-Pastor Mellado, pronunció anoche el pregón de la Semana Santa de Lorca en la iglesia de San Mateo que estuvo repleta de público, seguidores todos ellos de las seis cofradías que hacen posible cada año la Semana Santa declarada de Interés Turístico Internacional: Blancos, Azules, Paso Encarnado, Paso Morado, La Curia-Paso Negro y la Archicofradía del Resucitado.
El alcalde Francisco Jódar, pregonero de la Semana Santa de 2009, fue el encargado de presentar al nuevo pregonero, José María Sanz-Pastor Mellado, doctor en Derecho por la Universidad de Madrid que ha ocupado, entre otros muchos, los cargos de Gobernador Civil de Cádiz en tiempos de la Unión de Centro Democrático, y embajador de España en Tanzania, Ruanda, Burundi e Irlanda. Recordando a sus antepasados maternos dijo que los versos de la entrada triunfal de Jesús en Jerusalén "los hizo mi tío bisabuelo, Julio Mellado Pérez de Meca, una composición que ha llegado a ser con el tiempo el himno del Pueblo Hebreo".
No faltaron elogios para los bordados y las bordadoras lorquinas. "Lorca es color, y eso lo aprendieron desde hace muchos años esas manos primorosas de las lorquinas con sus muy expertos dedos"; por eso pidió a las cofradías lorquinas que "cuiden especialmente el diseño si queremos que sigan más cerca del arte que de la artesanía". También se hizo eco de algo que cada año es motivo de comentario: la duración de las procesiones, que el año pasado, por ejemplo, estuvo en torno a las cuatro horas el Viernes Santo. "No debemos prolongar tantísimo las procesiones, pues lo más grave de eso es que nuestros pequeños no acudan a ellas y que, por lo tanto, cuando sean mayores no las vivan como nosotros".