IRENE S. M.
Los responsables del paso de la Virgen de la Esperanza de Jumilla nunca imaginaron que alguien pudiera entrar a la iglesia y aprovechar un descuido para sustraer el broche de oro y diamantes, con forma de corazón, que lucía en el pecho de la talla desde el año 2006. El robo se produjo el fin de semana pasado en la parroquia mayor de Santiago, ya que la propia presidenta del paso, María Pla, aseguró verlo por la tarde y una hermana de la Cofradía descubrió al día siguiente que el broche ya no estaba justo antes de asistir a la misa de las siete de la tarde.
Pla, que desconoce el valor económico de la joya, sí asegura que tiene una gran importancia sentimental, ya que fue regalado a la Hermandad por el orfebre Eleuterio Aragón, la persona que realizó el trono de la Virgen. La presidenta del paso, cuya talla es obra del imaginero Ramón Cuenca Santo, denunció los hechos ante la Guardia Civil aportando dos fotografías del broche desaparecido y hasta el momento asegura que no han recibido noticias sobre si se tiene ya alguna pista de su paradero.
También reconoce que puede que pecaran de confianza, ya que afirma que nunca pensaron que alguien pudiera sustraer el broche. "Los sacerdotes sí que nos advertían de que estaba muy a la vista", recuerda.