JOSÉ LUIS PIÑERO
Cerca de un centenar de granjas dispersas por todo el término municipal de Mula se encuentran en situación irregular o no cumplen con la normativa vigente en sanidad, medio ambiente, protección animal, ubicación o molestias a la vecindad.
Las denuncias por parte de vecinos vienen siendo habituales desde hace años, unas por las molestias que causan estas granjas de animales por malos olores o la proliferación de mosquitos, y otras por la escasa distancia que se encuentran de viviendas habitadas o de núcleos de población. La falta de higiene y las instalaciones poco adecuadas son otras de las reclamaciones más habituales.
Jesús Montoro, que vive en la pedanía de Yéchar, es uno de los afectados. Desde hace seis años lleva litigando contra dos vecinos que tienen una granja a cien metros de su vivienda. Montoro dice que "es insoportable vivir aquí por los malos olores la granja de ovino. Mis niños no pueden salir a jugar a la calle. La granja no reúne las condiciones apropiadas, y lo peor es que los propietarios no tienen la menor intención de solucionar el problema, pese a que en numerosas ocasiones se lo he reclamado". Este vecino señala que "han llegado hasta a amenazarme, y así lo he hecho constar en las diferentes denuncias interpuestas".
Pero a Jesús Montoro lo que más le preocupa es "tener que ver como las distintas administraciones u organismos hacen dejación de funciones, al no hacer cumplir las leyes y normativas. Jamás entenderé cómo se puede estar cometiendo una ilegalidad a ojos vista y permitirla". Según Montoro, como su caso hay cerca de un centenar sólo en el término municipal de Mula y que incluso existen casos dentro de núcleos de población, como es el caso de Yéchar, y muy cerca del casco urbano de la localidad "y todos ellos sin ser clausurados pese a su ilegalidad". "Están pasando por su misma puerta la Guardia Civil y la Policía, e incluso políticos de todos los partidos conocen la situación".
Efectivamente es así, por lo que el pleno del ayuntamiento de Mula ha aprobado recientemente la modificación estructural del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU) al objeto de poder regular la actividad de las granjas de este subsector ganadero que tanta tradición e importancia tiene en el municipio. Esta modificación tiene su origen en una moción presentada por el grupo municipal de IU+Los Verdes para de dar respuesta a las reivindicaciones de los ganaderos de la comarca, que a través de la Asociación de Defensa Sanitaria de Ovino-Caprino del Río Mula demanda al Consistorio un paquete de soluciones para poder adaptar sus granjas a los cambios legislativos que ha sufrido el sector en los últimos tiempos. El consenso de todos los grupos políticos municipales se demostró desde el primer momento que empezó a estudiarse el tema en comisiones de trabajo.