REDACCIÓN
El alcalde de Totana, José Martínez Andreo, presentará una moción al Pleno del Ayuntamiento para solicitar a la dirección general de Bellas Artes y Bienes Culturales de la Comunidad Autónoma la declaración de Bien de Interés Cultural (BIC) del complejo monumental que integran la estatua del Sagrado Corazón de Jesús y el Vía Crucis de Totana.
De esta manera, a través de esta propuesta se pretende aprobar una declaración institucional, según informó el primer edil "en defensa y protección del conjunto del patrimonio cultural que forma parte del acervo histórico-artístico y religioso de Totana, y preservarlo de cualquier perturbación o amenaza para la conservación de un legado de la idiosincrasia y evolución histórica de esta ciudad y sus gentes".
Martínez Andreo explicó que las esculturas del Sagrado Corazón de Jesús y el Vía Crucis conforman uno de los conjuntos monumentales más importantes del patrimonio cultural del municipio.
La escultura del Sagrado Corazón de Jesús es una escultura de nueve metros de altura, enclavado en uno de los parajes más emblemáticos y privilegiados del término municipal, en el corazón del parque regional de Sierra Espuña y en las proximidades del santuario de Santa Eulalia.
La obra del conjunto escultórico fue finalizada en 1958 por el escultor murciano Nicolás Martínez Ramón, y en su interior alberga una capilla y en su frente se encuentra un relieve de aproximadamente dos metros, de la Virgen con el niño en sus brazos, siendo ésta del mismo autor.
El Vía Crucis se encuentra incorporado al conjunto del Santuario de la Patrona de Totana, al sur de la ermita, y lo conforman grupos escultóricos en el que se integran un total de 33 figuras de 1,70 metros de altura. Éste se realizó por encargo de Juan José Noguera, por entonces párroco de La Santa, en el año 1965 con el objetivo de dotar de un recorrido penitencial la práctica del Vía Crucis.
Las estaciones están colocadas en comunión con la naturaleza e integradas en el entorno como parte del paisaje, y fue inaugurado el 25 de octubre de 1970. Están realizadas en piedra artificial y de estilo expresionista entre los años 1966 y 1968 por el escultor, Anastasio Martínez Valcárcel, hijo del artista anterior que esculpió el Sagrado Corazón de Jesús.