D. C. M. / D. G. C.
Los registros que en los dos últimos días han llevado a cabo agentes de la Guardia Civil en la sede de la Comunidad de Regantes de Abarán tienen como finalidad, entre otras cosas, tratar de localizar una presunta 'contabilidad B' en la que estarían reflejadas las irregularidades cometidas por la dirección de este organismo en los años en los que estuvo dirigido por José Joaquín García Yelo, según señalaron fuentes de la investigación.
En esta presunta 'caja B' podría constituir una prueba clave para demostrar los supuestos cobros ilegales a los comuneros que utilizaban para regar agua de la cuenca del Segura (procedente de los motores Resurrección y 1485), quienes supuestamente tenían que pagar los recursos que necesitaban a precio de agua del Trasvase Tajo-Segura, tres veces más cara.
Otro de los asuntos a investigar es el destino de los dos millones de metros cúbicos que correspondían a los regantes de Abarán de la cuenca del Segura y que durante años los comuneros estuvieron sin recibir.
Estas son las principales irregularidades denunciadas por un grupo de comuneros y agricultores de Abarán ante la Fiscalía de Medio Ambiente de Murcia, que ha dado lugar a la operación ordenada por el juzgado de instrucción número 4 de Cieza. La documentación incautada en los dos últimos días -los registros comenzaron a primera hora del lunes y continuaron ayer- se encuentra en manos del juez, quien deberá analizarla y determinar qué pasos se deben seguir para esclarecer si se han cometido presuntos delitos contra la Hacienda Pública, malversación de caudales y falsificación en la Comunidad de Regantes, que abastece a un millar de agricultores de Abarán y Blanca.
Por su parte, el abogado de la Comunidad de Regantes de Abarán acudió ayer al juzgado de instrucción número 4 de Cieza para solicitar que se devuelvan lo antes posible los ordenadores al organismo comunero, que se encuentra paralizado durante estos días tras los registros policiales.