FRANCISCO GÓMEZ
La fachada principal del ayuntamiento de Lorca, las sedes del PSOE y el sindicato UGT, junto a las puertas de varios establecimientos comerciales, aparecieron ayer pintadas con símbolos anarquistas y con referencias a la situación de crisis por la que atraviesa el país.
En la puerta principal del ayuntamiento de Lorca, junto a la Plaza de España, se podía leer lo siguiente: "Políticos y empresarios, con sueldos insultantes y privilegios. Desvergonzados. No pagaremos vuestra crisis".
En la puerta principal de la sede socialista, en Plaza Real, se podía leer la siguiente frase: "La democracia nació en una cuneta entre calaveras agujereadas. La herida sigue abierta", acompañado el texto con un símbolo anarquista. En esta sede es la tercera vez que se registran ataques. En una de ellas colocaron incluso un cóctel molotov que dañó uno de los cristales. El concejal Leoncio Collado condenó que hayan ensuciado la Casa del Pueblo "que simboliza el trabajo que cientos de militantes socialistas desarrollan en beneficio del municipio". Según Collado, las acciones "han sido desarrolladas por un grupo antisistema", a la vez que lamenta los hechos y recuerda que en un sistema democrático el derecho a la libre manifestación de las opiniones no puede pasar por la agresión a instituciones que representan legítimamente a los ciudadanos.
En la sede de UGT, ubicada en la calle Núñez de Arce, el texto que apareció era el siguiente: "Hartos de sindicatos mayoritarios. Pagaréis vuestra traición. Que mantienen la paz social. Vendidos". El secretario general del sindicato en el Valle del Guadalentín, Antonio Fernández, dijo que las mismas les habían causado "sorpresa y risas, pues no entendemos como pueden existir todavía este tipo de actuaciones que consideramos no son las adecuadas". Fernández añadió que "los sindicatos somos suficientemente responsables en todos los aspectos de la crisis y no entendemos que haya trabajadores que se pongan en contra de otros en vez de sentarse a dialogar o ponernos en órbita todos juntos y buscar soluciones conjuntas".
La portavoz del equipo de Gobierno, Eulalia Ibarra, también condenó los hechos considerándolos como una "agresión contra la democracia y el estado de derecho que perjudican a la ciudad y no benefician a nadie". También mostró su solidaridad y apoyo tanto al PSOE como a UGT. Según Eulalia Ibarra, "este tipo de actitudes son antidemocráticas, perjudiciales y deleznables".