M. J. MARTÍNEZ GARCERÁN
San Pedro del Pinatar vivió ayer en sus calles una celebración anticipada de los desfiles pasionarios como colofón a los actos programados con motivo del Día Regional del Nazareno, que este año se ha llevado a cabo en el municipio costero, organizado por el Cabildo General de Agrupaciones de Semana Santa.
Más de 400 personas se congregaron desde primeras horas de la mañana junto a la iglesia de la Santísima Trinidad, donde se les ofreció un desayuno como bienvenida. Los procesionistas se desplazaron desde todos los puntos de la Región, especialmente del Noroeste y centro, así como de localidades de provincias vecinas como Huercal-Overa, en Almería; Hellín y Tobarra, de Albacete y Orihuela y Pilar de la Horadada, de Alicante.
El programa de actividades se inició con una visita guiada al municipio y a las exposiciones montadas para tal ocasión en la Casa de la Rusa, donde se mostraron los dioramas obra del belenista José Antonio Torres y las fotografías de Blas Escudero. En la iglesia de la Trinidad también se llevo a cabo una muestra de trajes, tronos pequeños y todo tipo de objetos de las agrupaciones de la Semana Santa.
Posteriormente, tuvo lugar el homenaje al nazareno, frente a la escultura levantada en su honor en la plaza de España, donde el concejal de Cultura, Turismo y Festejos, Marcos Gracia, y el presidente del Cabildo, Mariano Visedo, colocaron una corona de laurel. La mañana finalizó con un acto institucional donde se proyectaron algunos vídeos de la Semana Santa local. El presidente del Cabildo elogió "la belleza, el fervor y al amor a la religión que se manifiesta en cada desfile", tras recibir una placa de manos del presidente del Cabildo de Mazarrón, Ginés Campillo, que organizó este acto el año pasado. Por la tarde tuvo lugar el desfile en el que participaron tres de los tronos de la Semana Santa de la localidad, y otras de Aledo, Alcantarilla, Archena, Pliego, Bullas y Cehegín. Lorca exhibió los vistosos trajes del paso Encarnado y, en la parte negativa, las procesiones de Murcia y Cartagena brillaron por su ausencia.